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Con la llegada del verano toca sacar las camisetas de tirantes, los pantalones cortos, los bañadores y bikinis… las sandalias, chanclas, clancletas, hawaianas… Mil formas de nombrar a ese calzado de verano que tiene su función en la piscina o la playa, pero que cada año vemos inundando las calles de cualquier ciudad.

Es evidente la razón por la que se ha convertido en el calzado mas popular, pero dejando atrás que el pie está fresquito, solo podemos decir que el uso de este tipo de calzado para caminar es un atentado a la salud de nuestros pies.

Pudiendo optar por una sandalia con sujeción en el talón y antepie,  no son pocas las veces que nos encontramos a gente caminando por la ciudad con sandalias tipo hawaianas (también llamadas “de dedo”)… por qué son tan malas? te voy a enumerar algunos efectos que produce su uso continuado.

  • Dedos en garra. Si no queremos terminar pareciendo un aguilar real, deberiamos vigilar más en que calzado metemos nuestros pies. Esta patología no es meramente estética, puede provocar dolor en las articulaciones de los dedos. Por qué se produce esta deformidad? por la continua activación de la musculatura de los dedos para que no se nos escape la chancla cada vez que caminamos. He visto hasta gente correr con chanclas… imagínate el panorama!!!
  • Fascitis plantar. Es un calzado demasiado plano y con poca amortiguación,… el resultado una inflamación de la fascia plantar, que lleva asociado mucho dolor al caminar o estar de pie. A veces llega para no quererse ir.
  • Tendinitis. Acompañando a la fascitis, también tenemos la tendinitis del tibial posterior, debido a que por norma general las chanclas no nos sujetan el arco plantar, y las personas con debilidad del tibial posterior o con pie plano, tendrán muchas papeletas para provocarse una tendinitis muy desagradable y que provocará muchas molestias al caminar, en la parte interna del tobillo.
  • Esguinces de tobillo. Somos nosotros, la superficie de la chancla y el suelo… no tenemos mucha estabilidad en el tobillo, lo que puede provocar torceduras en el tobillo (sobre todo si ya has tenido mas esguinces y tienes poca estabilidad ya de serie). A esto hay que añadirle que la propia chancla puede hacerte tropezar.
  • Contusiones y heridas. No hay nada que nos proteja los dedos de los golpes. Alguna vez os habeis dado un golpe en el dedo meñique del pie al ir descalzos?… claro que sí. Pues ahora sal a la calle con chanclas y experimenta todas las veces que puedes golpearte con todo lo que encuentres.
  • Irritación de la piel. Sobre todo los primeros días, seguro que habeis tenido dolor entre el primer y segundo dedo de la presión y el roce de la chancla. Ese espacio, que durante todo el año ha estado libre y feliz, ahora es ocupado por un trozo de plastico o tela que va a hacerte menos confortable el uso de este calzado.
  • Quemaduras. A lo mejor parece una tontería, pero los pies son unos grandes olvidados cuando nos ponemos protector solar para salir a la calle en verano… ahora imagina estar bajo un sol de justicia y haber olvidado el protector en los pies…
  • Deshidratación de la piel. Tener expuesto el pie a altas tempereraturas (donde no vas a pegarte un chapuzón en un rato, como en la playa o la piscina) hace que los pies se resequen y salgan grietas.

Después de no haberte quitado las ganas de volverte a poner chanclas para salir a la calle, porque los seres humanos somos así… sólo decirte que las uses con precaución y lo minimo posible y también que hay otras opciones para tener el pie respirando aire puro, como son otro tipo de sandalias con sujecion en tobillo o talón, con eso al menos puedes evitar algunas de las cosas que hemos puesto en la lista, pero no todas.

Nuestro consejo es usar un calzado de tela donde tengas mejor sujeción, más estabilidad, más amortiguación e incluso donde puedas poner tu plantilla, si es que necesitas corregir la pisada, cosa que es imposible en una sandalia.

 

desde la Clínica FisioFix os deseamos un feliz verano.

Linsay Pérez

Fisioterapeuta de FisioFix